El Mundo de Midnight

Ir abajo

El Mundo de Midnight

Mensaje  Felipe G el Miér Mayo 09, 2012 10:23 am



La Ruptura
Hace miles de años hubo una guerra entre el dios maligno Izrador y los dioses de la luz. Uniendo sus fuerzas, los dioses de la luz lograron vencer al malvado Izrador y confinarlo al plano material para que sufriera como sólo un mortal puede llegar a sufrir, pero Izrador no cayo sólo, en una demostración de su enorme poder e ingenio logró dar vuelta su castigo contra los propios dioses de la luz, y no seria solo Izrador quien estaría aislado, sino que todo el plano material quedaría incomunicado del resto de los planos. Este evento fue conocido como "la Ruptura", y el aislamiento del plano material fue llamado "el Velo".

El Velo
El plano material esta aislado, desde la caida de Izrador nada puede entrar ni abandonar el plano material, ni los angeles, demonios y elementales que se encontraban en el continente de Aryth pueden volver a sus planos de origen, ni las almas de los muertos pueden ir a sus planos de descanso final, ni siquiera las suplicas de los devotos son capaces de alcanzar a sus dioses... excepto a Izrador. Durante miles de años los seres atrapados en Aryth han buscado una forma de volver a su
plano de origen sin ningún resultado, ni la magia es capaz de funcionar como solía hacerlo, y los espiritus de los muertos se ven obligados a vagar por todo Aryth por la eternidad. Este aislamiento es llamado "el Velo" que cubre al plano material, y gracias al velo ningún dios es capaz de tan siquiera saber qué sucede con sus devotos a menos que se encuentre en el plano material, y sólo existe un dios en el plano material... Izrador.

Las 3 Guerras
A su llegada Izrador cayo debilitado en los paramos fríos del nombre, sin un cuerpo material para deambular y sin su antigua fuerza, se vió obligado a descansar durante siglos para recuperar su fuerza. Eventualmente recuperó suficiente poder, y aprovechando que era el único dios existente en el plano inició sus planes para conquistarlo. No tenía cuerpo, pero si tenía subditos fieles dispuestos a hacer lo que su dios les ordenase.
Hordas interminables de orcos atacaron desde el norte acompañados de gigantes, goblin, trolls y otras aberraciones. La lucha fue dura y larga, pero finalmente las primeras razas (elfos, gnomos y enanos) unificaron fuerzas bajo el mando de Aradil, la Reina Bruja de los elfos, lograron expulsar a la sombra de regreso al norte.
Izrador espero nuevamente, impaciente mientras obtenía fuerzas suficientes para poder conquistar todo Aryth. Durante ese tiempo aparecieron los primeros humanos que llegaron desde el mar, los poderosos Dornitas, quienes pelearon contra las primeras razas por un lugar donde establecerse, hasta que finalmente lograron vivir en paz. Siglos después llegaron los Sarcosianos, humanos que conquistaron a otros humanos al superarlos por medio de su inteligencia, pero no esclavizaron a los Dornitas sino que fusionaron sus culturas, y sus hijos se llamaron Ereños. Luego de establecerse las civilizaciones humanas y dejar de lugar con las primeras razas por territorio se creo una era de paz dónde el conocimiento y el comercio florecían por doquier.
Nuevamente, la sombra atacó desde el norte en forma salvaje, pero las razas libres se unieron nuevamente para combatir a la sombra logrando expulsarla nuevamente al norte. Muchos grandes heroes nacieron durante la segunda guerra contra Izrador, muchos fueron alabados y el comercio y el conocimiento florecieron aún más.
Izrador no se quedaría descansando esta vez, mientras descansaba en el norte sus susurros llegaban a todos quienes lucharon contra sus hordas, y algunos los escucharon. Cuatro de los más grandes heroes de la segunda guerra fueron seducidos por Izrador y su poder, transformandose en traidores de los pueblos libres y liderando la tercera guerra desde el interior de sus pueblos. La sombra fue implacable esta vez, las razas libres no se lo esperaban, y parte de su esperanza murió al ver que sus antiguos heroes eran los mayores exponentes del actual poder de Izrador. Los dioses no parecían escuchar ninguna plegaría de los mortales y los únicos que lograron soportar el avance de la sombra fueron los pueblos elficos en sus bosques y los enanos en sus montañas, ambos perdiendo cada vez más espacio y recursos en esta interminable guerra por la supervivencia. Los poblados humanos fueron tomados por los sirvientes de Izrador, la mayoría a mando del humanos subditos del dios maligno y otros al mando de sus mayores sirvientes desde su llegada, las tribus orcas.

La Caida del Conocimiento y el Comercio
Bajo el yugo de Izrador se destruyo y persiguío a todo el conocimiento. La lectura y escritura se volvieron lujos de los subditos de Izrador, y ni siquiera de todos ellos. Existen leyes escritas al respecto, y cada regente las modifica a su antojo al ser casi los únicos que pueden leerlas.
El comercio ha perdido su sentido, la gente trabaja en lo que puede para poder comer y el oro y las gemas ya practicamente carecen de valor frente los materiales, la comida y el agua. La antiguas rutas comerciales son usadas para trasladar lo que necesiten las hordas de Izrador para mantenerse en su guerra contra los fatas (elfos, enanos y sus descendientes), y las que no les sirviesen para ese motivos fueron destruidas. Rutas pequeñas existen, pero pocos las conocen. Los gnomos fueron los más aparentemente favorecidos, al ser los señores de los ríos y sus rutas comerciales, Izrador hizo trato con ellos para mantener bien abastecidas sus fuerzas usando las rutas de los ríos. Pocos saben que en realidad, los gnomos sabotean a Izrador y envían recursos a la resistencia en cada oportunidad que tienen.



Felipe G
Jugador
Jugador

Mensajes : 2
Fecha de inscripción : 02/12/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.